lunes, 19 de octubre de 2009

¿Sin dolor estamos ciegos?

Hoy es uno de esos días en los que te enteras de algo triste, que te hace pensar "carajo estaba tan tranquila y pasa esto", pero lo curioso es que sin esa mala noticia, tal vez no habría valorado esa tranquilidad. Tal vez por eso es que existen tantas tristezas, tantos tragos amargos, para abrirnos los ojos, porque somos tan ciegos que no vemos lo bueno, tan miopes que nos tropezamos con la felicidad y no la vemos, tan estúpidos que despreciamos los pequeños momentos, las alegrías cotidianas y sólo así, a golpes y tropezones abrimos los ojos. Somos como las ratas de laboratorio que aprenden a base de descargas eléctricas. Siempre hay tantas cosas que aprender lo malo es que necesitamos la desdicha y el dolor para poder hacerlo.

Estuve leyendo 2001 una odisea espacial de Arthur C. Clarke, había visto la película, que por cierto no me encantaba, se me hace demasiado lenta, además de que nunca entendí qué onda con el monolito que sale ahí. En el libro dice que es algo parecido a un scanner que evalúa, por así decirlo los cerebros de los hombres primitivos y determina quiénes tienen, digamos que "potencial", a esos individuos, les induce ciertos pensamientos, tal vez no pensamientos concretos, pero sí los impulsos que llevan a tener ideas, como hacer un nudo, usar una piedra como herramienta, cazar animales, etc. Esto lleva después de miles de años a la conquista del espacio.

Me pregunto, ¿por qué el sistema con el que "se nos induce a aprender" es el dolor? ¿no podría ser algún monolito como el que concibió Arthur C. Clark?

8 comentarios:

  1. Clauminara

    Es, creo, así como lo piensas. Dicen que uno sólo valora, aquilata, la "felicidad (la tranquilidad en este caso) sólo hasta cuando ya ha pasado, nunca en el momento.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Vaya, yo he reflexionado algo mas o menos parecido.
    .
    Estuve pensando en la forma en que aprendemos las cosas, y descubrí que prácticamente todos aprendemos en base al método de ensayo y error, o sea, aprendemos hechando a perder.
    .
    Lo malo es que algunas veces el error y el hechar a perder nos causa un enorme dolor (físico, emocional, económico, etc).
    Lo bueno es que esas lecciones taaan dolorosas suelen quedar muy bien aprendidas desde el primer golpe.
    .
    Creo que si es bien canalizado el dolor es útil.

    ResponderEliminar
  3. Pues lamentablemente el miedo y el dolor es lo que nos mueve a hacer cosas, a darnos cuenta de lo que no valoramos.
    y entonces...aprendemos.

    un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Buena reflexión...
    También pienso que absolutamente todo en este mundo tiene un costo para poder mantener el equilibrio (sería muy injusto que realmente algunos lo tuvieran todo)
    Lo interesante de la vía del dolor para el aprendizaje, es que te vuelve más sensible ante los demás, ya que al experimentar en carne propia los efectos de una acción, piensas un poco más antes de infringir dolor en otros.
    También te diré que el dolor no es la única vía de aprendizaje, es la que más nos mencionan, si, pero no la única.
    Mucho de nuestro aprendizaje parte de la simple observación y la interiorización de los hechos, pero nuestra capacidad de empatía con otros, logra que sólo hayas dado una ojeada al hecho o que realmente nos mueva el suceso.
    Para no ir más lejos, la familia es el campo más fértil de aprendizaje por observación, si tan sólo nos fijáramos en las vidas de todos los que forman nuestra familia (nuclear y agregada) tendríamos para sacar bibliotecas enteras de puras conclusiones.
    Lo que ocurre es que el dolor se te queda más grabado por ser una experiencia vivencial, sin duda.
    Y bueno, sólo recuerda que todo pasa...

    ResponderEliminar
  5. hijole, si que es un post de donde sacarle garra, pues es que no todos aprenden con los golpes, hay de todo, pero que bien que por cosas buenas o mala reflexionemos, hay que ser bien inteligentes para aprender también de las cosas buenas y no solo de las malas, pero es como dices tu, estamos en nuestro mundito y a veces ni cuenta de lo que pasa.
    Por cierto esa peli ni la vi completa, me aburrió....disculpen mi ignorancia! jejeje, aunque lo futurista se ve muy chido. muy al estilo kubrickiesco.

    ResponderEliminar
  6. El dolor debe implicar un aprendizaje... y quizá a veces es intenso porque no hemos terminado de aprender la lección del dolor precedente.

    En cuanto a Odisea del espacio, es una de mis películas favoritas... y siempre creí que el monolito era Dios... ja! Por cierto, mi papá dice que cuando la proyectaban en el cine entregaban a los cinéfilos un folletito para explicar por qué sucedía lo que sucedía...

    ResponderEliminar
  7. Te dejo saludos desde Tlalne. Antes decían que "la letra con sangre entra", yo no estoy de acuerdo...aunque a veces una buena nalgada a un malcriado si que hace falta.

    ResponderEliminar
  8. ¿Dios? ¿Extraterrestres? ¿El universo mismo?

    En fin creo que el monolito es un catalizador de nuestra evolución, que impasible seguirá siendo testigo de nuestros viajes por este enigmático e infinito cosmos.

    ¡Me gusto tu blog, volveré!

    ResponderEliminar