Ayer fui a comer con mi amiga Liz, casi no nos vemos, no mantenemos comunicadas vía e-mail, nos mandamos fotos y cosas así, sólo nos vemos 1 o 2 veces al año, a ella yo le digo abejita (ella no lo sabe jajajaj) pero es que es la persona más trabajadora que conozco.
No sé pero cuando la veo siempre viene a mi mente la fábula de la cigarra y la hormiga, yo desde luego siempre soy la cigarra y casi siempre después de vernos entro en una especie de crisis en la que siento que he hecho un montón de cosas mal, que pierdo el tiempo, que no progreso, que soy inútil, que voy pasando de panzaso el examen de la vida, que si hubiera que juntar puntos, yo llevaría unos poquitos y ella ya hubiera llenado un costal como el de Santa Claus.
Luego reflexiono un poco y me digo a mi misma que no es así, que tengo la vida que he elegido, que en realidad no soy una inútil, que la vida no se califica con palomitas o taches, medio me convenzo, pero luego me vuelvo a recriminar, luego me vuelvo a autoconvencer, luego otra vez me azoto, me vuelvo a alivianar y así una y otra vez.
Más tarde llamé a B y me dice que soy muy exigente conmigo misma, que me siento mal porque no exploto al 100% mi creatividad, me convence y me siento mejor. Eso creo, que me siento mejor, pero entonces ¿por qué siento un nudo en la garganta? siento algo atorado en el pecho, como si me hubiera tragado un dulce.
Aunque ahora que lo pienso, siento ese "dulce" ahí atorado desde el sábado, cuando platicamos y me dijiste lo que te pasaba, ahora pienso que el sentirme tan mal por ver a Liz, nada más fue un detonante, que en realidad ya traía un malestar desde antes.
No se esta semana ha sido una especie de rueda de la fortuna emocional, en las que he estado muy muy arriba o abajotote, la vida, es verdad es un ciclo interminable, que gira y gira
[...]Gira y da vueltas
Y rueda, y rueda.
Quero hacerla un cuadrado,
Deformarla en un triangulo
Pero la vida siempre vuelve a su forma circular.
La única que puede darnos vueltas es Dios.
Hay tan pocas flores ya, peces agua y pensé
Que la vuelta no daría, hoy tu hijo me respira.
Si el equilibrio es Dios, y el equilibrio murió,
¿Que pasó con Dios?