Un día de 1992, era un primer día de clases de un curso en la universidad. Yo estaba afuera del salón un poco confundida porque no llegaba nadie y pensaba que me había equivocado de lugar, cuando de pronto veo a un chavo que se para afuera del salón siguiente, cuando lo vi pensé "qué tipo tan guapo", en seguida el tipo viene hacia mí y yo pensaba "seguro que es sangrosísimo, ha de creerse la última cocacola del desierto" llega, me saluda, me pregunta si yo soy de ese salón, le digo que sí y se pone a platicar conmigo, pues no, no es para nada mala onda, al contrario es simpatiquísimo, amable y dulce. Llegan algunos chicos más, nos metemos todos al salón, yo como de costumbre me siento hasta adelante porque siempre fui bien matada en la escuela, pensé que él se sentaría en el lugar que estaba al lado del mío, pero no, lo hace, sino que se para enfrente de mi, yo dije: "siéntate porque ya no vas a alcanzar lugar", me sonríe y me dice "no aquí estoy bien" al ver que yo no comprendía agrega: "es que yo soy el maestro", ya se imaginarán lo roja que me puse. Fue un buen maestro y yo viví super enamorada de él los 2 cursos que estuve con él. Después me di de baja definitiva de la universidad, porque estaba en una carrera que no me gustaba (diseño de los asentamientos humanos), pero que compartía lo que acá llaman el "tronco divisional" con la carrera que yo quería (diseño gráfico). Volví a ingresar a la misma universidad el año siguiente y tenía que recursar los cursos que ya había aprobado anteriormente, entonces me cambié al grupo de mi queridísimo profesor volví a estar otros dos cursos con él y yo seguía en la baba muerta por él, pero feliz de verlo todos los días. Cuando ya no me daba clases, lo veía muy poquito, sólo cuando lo encontraba por casualidad y sentía mariposas en el estómago nada más de que me saludara.
En 1996, o sea cuatro años después de conocerlo, yo ya casi terminaba la carrera, me lo encontré a la salida de la universidad y ¡oh sorpresa! ¡me invitó a comer! cuando terminamos de comer me invitó al cine, le dije que tenía que hablar por teléfono a mi casa para avisar, no se por qué, pero no aguanté los nervios y me dio pavor ir con él, no miedo de él sino ese miedo que te da soñar con algo con tantas ganas y que se te vuelva realidad. Le di un pretexto y me fui a mi casa.
No lo volví a ver hasta el 2001 cuando por esas cosas extrañas que pasan en la vida, entré a trabajar a la misma universidad en la que estudié, me volvió a invitar a comer, seguimos saliendo y entablamos una relación que duró cuatro años, hasta el 2005, terminó después de mucho amor, encuentros, desencuentros, llanto, risas, viajes, sexo, drogas y rock and roll (jajaj bueno drogas no). Bueno esa fue mi historia del día del maestro debí publicarla ayer, pero me la pasé contestando el meme del ipod. ¿Alguno de ustedes se enamoró de un profesor?
Yo me enamoré de un maestro practicante, en 4º año de primaria, tenía 8 o 9 años.¡ups!¡Me gustaba mucho!
ResponderEliminarSaludos.
Yo soy profesor de la Facultad de medicina y no se si ha sucedido o sucedrá algo parecido. A mi me gustaba mucho una maestra en la secundaria. Un beso
ResponderEliminarYo no sé si es que uno se enamora o que idealiza tanto a una persona que sabe como para enseñar algo que nosotros elegimos para saber más.
ResponderEliminar¡Y claro que las canas pueden llegar temprano! Yo me tiño el pelo desde que tengo doce años...un garrón!!! jaja
Besos
Bueno bueno, tanto así como "amor" mmm no, digamos que era algo más "hormonal", ja!
ResponderEliminarUn saludo
Ahora las clases son a distancia, igual la gente se enamora de los ordenadores. No, en serio, yo no. Se vé que tenía amigas más lindas que mis profesoras. O era tan tímido que no me animaba a seducirlas, no recuerdo. Ayer fui al cine a ver Elegy (de Isabel Coixet) habla justamente del amor entre un profe y una alumna.
ResponderEliminarMe pregunto x qué no aceptaste en 1996 ir al cine con él, por qué?! por qué?!... Me alegro que igualmente hayan tenido tan linda relación después, como se ve. Saludos.
Nunca tuve ninguna profesora que me enamorara. Si bien en la edad adecuada para ello, la adolescencia, tenía solo profesores masculinos. Ya en la facultad no se dio tal situación, aunque hubiera sido bonito.
ResponderEliminarTu relación con el profesor está claro que el destino jugó un gran papel. Espero que guardes lindos recuerdos de ella.
Besos catalanes
Saludos a todos y muchas gracias por sus comentarios.
ResponderEliminarQué historia!!!!!
ResponderEliminarPensé que nunca se iban a besar, pero al fin ocurrió!
Yo me enamoro de un maestro sí y del otro... también, es que un hombre inteligente es lo más sexy que conozco.
Por ahora tengo el corazón en paz pero no canto victoria.
Te dejo un abrazote de inicio de semana.
En la secundaria me gustaba mi maestra de química. No puedo decir que estaba enamorado de ella; más bien, me atraía mucho su físico. Era muy linda. En la universidad me encantaba una catalana que nos daba literatura española del siglo XX. Nuria era su nombre, una demasiado sexy pelirroja. Nunca intenté nada con ambas (ja), la primera me cachó con un acordeón (odio la química) y la segunda era pareja de un embajador, así que... Saludos luneros.
ResponderEliminarOrale!
ResponderEliminarTu si llevaste la más clásica fantasía a la realidad jaja
Saludos
Arrivederci
En primaria yo me enamoré de un maestro que no me daba clase, le daba a quinto año, se llamaba Arturo.
ResponderEliminarEn la secundaria no me enamoré pero si me gustaba mi maestro Manjarrez de Biología me dió clases en primero y segundo año.
Cuando hice mis prácticas profesionales, elegí hacerlas en mi secundaria y todavía estaba mi maestro de Biología y me encantaba verlo.
Un saludo cordial.
Saludos a todos y gracias por sus comentarios ;)
ResponderEliminar