lunes, 31 de marzo de 2008

Sábado en el Centro Histórico



El sábado fuimos a una manifestación afuera del Palacio de Bellas Artes en la que se pide que se termine la huelga en la UAM (Universidad Autónoma Metropolitana), realmente asistí porque fui "cordialmente invitada" por mi jefe, de hecho yo quiero que abran la UAM, que se termine la huelga, pero siento que no estoy de acuerdo con ninguno de los dos bandos, ni el de las autoridades, ni el del sindicato. Al principio de la huelga el rector general preguntó con sarcasmo en los periódicos que alguien le explicara realmente qué querían, porque él no lo entendía, alguien del sindicato, no la secretaria general, sino algún otro trabajador respondió que él verdaderamente creía que no se entendiera la petición de aumento salarial, porque ¿qué puede entender un hombre que gana 60,000 pesos al mes con respecto a las necesidades de un hombre que gana 6,000? realmente uno no entiende al otro porque hablan idiomas diferentes. Pero tampoco estoy de acuerdo con la actitud tan poco racional del sindicato, es obvio que no te van a dar 35% de aumento, desde que emprendes un movimiento con ese objetivo, ya llevas perdida la batalla. Además de la necedad de ambos bandos que no estaban dispuestos a negociar ni a llegar a acuerdos, los dos aferrados. Lo peor del caso es que como trabajadores de confianza, no tenemos ni voz ni voto, además de que también pertenezco al bando de los malpagados. En fin ojalá que nuestra Casa abierta al tiempo siga siendo eso precisamente, una casa de estudios abierta.
Después nos fuimos a caminar por el Centro y encontramos una exposición de esculturas de José Luis Cuevas, lo que más me gusta de las exposiciones al aire libre, es la interacción que la gente tiene con ellas, me gusta ver cómo los niños ponen cara de asombro ante cada escultura, algunos tratan de subirse, otros se asoman por los agujeros, unos se sientan en los bordes. Creo que el contacto con el arte debe ser así, de manera natural, divertida, integrandolo a nustra vida cotidiana.
Anduvimos caminando mucho rato y pude tomar muchas fotos, decidí no angustiarme ni preocuparme por mi cámara y disfrutar del paseo. Al final después de varias horas el cansancio nos venció, además de que amenazaba con llover, así que regresamos, cargadas de imágenes y de "mundo real".

7 comentarios:

  1. Muy buen poste, depùes de que deateun comentario en una foto me vne a leerlo, lei otros que me han parecido todo un acierto. Saludos cordiales

    Polycarpio

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  2. Tengo unas ganas locas de ir al defetuoso, pero nomás no puedo, espero hacerlo el fin de semana y paso a ver las esculturas que describes.

    Y lo de la UAM, ojalá que se resuelva pronto y bien.

    saludos

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  3. Me perece como si estuviera conociendo México. El arte de la calle (¡que escultura más bonita!), las caminatas, cuentos, sindicatos vs. Autoridades... Me identifico contigo en que generalmente me pasa que no me siento de ningún bando en las negociaciones (sobre todo en las del tipo que citas tú). Me alegro que la fotografía y un paseo te hayan sacado (un poco) de ese brete.

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  4. Yo también me encuentro en aprietos cuando intento tomar partido, estoy de acuerdo siempre en no ser radicales y ser racionales y cuando hay conflictos de este tipo (huelgas, "fraudes", elecciones, política) la gente que conforma los bandos es muy radical. Cuando uno esta mas afuerita y miras con objetividad las dos partes, por lo regular pasa esto que te paso a ti ¿no crees? les das la razón y no a las dos partes.
    Ahhh, el centro, a mi siempre, a pesar de todo me encanta caminar en él.

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  5. Clau: ¡tengo que ir a ver esas esculturas!
    Por otro lado, espero que la huelga en la UAM se resuelva pronto, cuando mi hijo estudió allí, fue afortunado, nunca hubo una.

    Saludos desde Tlalne.

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  6. En todo caso, querida amiga, una huelga es de todo menos racional, así que sólo queda armarse de paciencia y esperar...

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  7. Eh! cuidado aquí! qué es eso de que "una huelga es de todo menos racional"? Algunas son estúpidas, sí. Pueden ser incómodas, no queridas, problemáticas y pueden no servir para nada. Pero hay muchas huelgas que cumplen una función muy importante como medida de protesta. Muchas veces es muy razonable movilizar de alguna manera para cambiar algo.

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